Los planes de pensiones constituyen uno de los instrumentos más utilizados por los trabajadores para complementar sus ingresos una vez jubilados, gracias a sus ventajas fiscales que permiten reducir la base imponible del IRPF durante los años de aportación. Sin embargo, muchos desconocen que una mala estrategia a la hora de rescatar esos fondos puede convertirse en un costoso error.
José Ramón López, asesor fiscal y creador de contenido en TikTok bajo la cuenta @tu_blog_fiscal, ha puesto sobre la mesa un problema poco visible: cómo rescatar un plan de pensiones influye decisivamente en el impacto tributario que tendrá el dinero acumulado y, en última instancia, en el dinero finalmente disponible para el ahorrador.
Ventajas fiscales durante la vida del plan
Las aportaciones al plan de pensiones permiten descontar las cantidades invertidas del total de ingresos sujetos a tributación, disminuyendo así la base imponible en la declaración anual de la renta. Por ejemplo, un trabajador que gana 30.000 euros anuales y aporta 1.000 euros a su plan tributará sólo por 29.000 euros al presentar su declaración.
Esta ventaja es una de las herramientas más promovidas por las entidades financieras a la hora de vender estos productos, ya que permiten un ahorro fiscal notable durante la etapa activa.
El rescate plantea una realidad fiscal muy distinta
El verdadero peligro se manifiesta en el momento del rescate, ya que el dinero extraído no tributa como un rendimiento de capital, sino que se considera rendimiento del trabajo. Esto significa que el importe recuperado se suma a la pensión pública u otros ingresos laborales que reciba el contribuyente en ese ejercicio, pudiendo potencialmente elevar la base imponible de forma considerable.
José Ramón López alerta que pocas personas reciben información suficiente sobre esta fase crucial: «¿Qué ocurre cuando rescatas el plan? ¿Te lo explica alguien?». La realidad es que esta suma puede situar al contribuyente en los tramos superiores del IRPF, con tipos marginales que podrían alcanzar el 40 o incluso el 50%.
El error frecuente: rescatar todo de una vez
Uno de los fallos más comunes entre los jubilados es optar por rescatar la totalidad del capital acumulado en un único pago. Por ejemplo, si alguien recibe una pensión anual de 25.000 euros y en su plan tiene acumulados 100.000 euros, la base imponible se dispararía hasta 125.000 euros ese año, obligándole a tributar en los tramos más altos del IRPF y reduciendo drásticamente lo que finalmente percibirá.
Esto puede traducirse en que una buena parte de esa suma se pierda en impuestos, lo que convierte el rescate en una operación fiscalmente ineficiente y desalentadora para el ahorrador.
Estrategia recomendada: rescates graduales
Para evitar este impacto fiscal, José Ramón López aconseja realizar rescates de forma escalonada, ajustando los importes para no superar el tramo impositivo actual. Por ejemplo, si una persona cobra una pensión anual de 30.000 euros, sacar 10.000 euros adicionales puede elevar la tributación a un 37%, mientras que retirar alrededor de 5.000 euros mantendría la fiscalidad en el tramo del 30%.
Planificar la cuantía y la frecuencia de los rescates posibilita reducir el impacto fiscal y preservar un mayor porcentaje del ahorro acumulado.
Diversas modalidades de rescate
Los planes de pensiones ofrecen distintas opciones para cobrar: pago en capital (un único abono del total), rentas periódicas (mensuales, trimestrales o anuales), o una combinación de ambos. Elegir la modalidad adecuada es clave para optimizar la fiscalidad y gestionar el flujo de ingresos con mayor eficiencia.
La importancia de informarse y planificar
La fiscalidad que rodea a los planes de pensiones no es sencilla y puede conllevar sorpresas desagradables. El beneficio durante los años de aportación puede verse reducido si no se evalúa detenidamente la manera de rescatar el capital acumulado.
Como resume José Ramón López: «Es un auténtico show, merece la pena prestar mucha atención para no perder mucho dinero». La clave está en informarse y diseñar una estrategia de rescate adecuada, especialmente a la hora de la jubilación, para asegurar que el ahorro sirva realmente para complementar la pensión y no se vea erosionado por la tributación.