Fernando, reponedor madrugador en Mercadona: «Me despierto a las 4:30 para tener todo listo a las 9»

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Cuando la mayoría de la ciudad aún duerme, Fernando ya está en pie. Este reponedor de Mercadona, afincado en Cartagena, inicia su jornada laboral tocando las cinco de la mañana. Su objetivo es que, a las 9:00 horas, al abrir la tienda, los pasillos estén impecables, los productos frescos y perfectamente colocados para el consumidor.

Según relata en el programa «Poniendo las Calles» de COPE, su día comienza con un café en soledad y la mirada puesta en la organización del supermercado. La realidad es que la tienda queda bastante desordenada tras la afluencia de clientes durante la tarde: estanterías desordenadas, huecos vacíos, mercancía fuera de lugar o agotada. Por eso, el trabajo previo es imprescindible para que todo luzca impecable cuando llegue la hora del horario comercial.

Fernando explica que la llegada de producto sigue un orden muy estricto. Primero se repone la sección de frescos, como pan y pescados. Solo después siguen los alimentos secos, congelados y las comidas preparadas. Esta última, en la que está actualmente asignado, genera una gran demanda y representa un nicho importante dentro de la compañía. De hecho, la sección de platos preparados de Mercadona alcanzó los 3.000 millones de euros en 2025.

El método que utilizan para organizar este trabajo es el MOT, o Método de Organización de Trabajo, que asigna a cada empleado tareas específicas y tiempos determinados. Sin embargo, Fernando destaca la polivalencia necesaria: toca mover palés, acomodar distintos productos y estar en varias secciones para que nada falle.

Esta rutina implica madrugar mucho y superar retos que a menudo se viven «con la soga al cuello», en sus palabras. Y esto sucede a pesar de que Mercadona es reconocida por ofrecer condiciones laborales competitivas: un salario inicial de 1.734 euros brutos mensuales y que puede ascender hasta 2.346 euros brutos al mes tras cuatro años, según datos recientes para 2026. Además, la empresa ha distribuido en los últimos años importantes primas a sus empleados, sumando hasta 780 millones de euros en reparto en 2026.

Mercadona es una potencia en el sector comercial español con 115.000 trabajadores, una facturación que superó los 41.900 millones de euros en 2025, y un claro enfoque en ampliar su gama de comidas preparadas y sus procesos logísticos.

Sin embargo, la jornada temprana y la necesidad de empezar antes de las 6:00 horas también está regulada. El Estatuto de los Trabajadores clasifica el horario entre las 22:00 y las 6:00 como trabajo nocturno, con condiciones especiales de retribución o descansos. Esto implica una atención legal necesaria en la gestión de horarios para empresas de este tipo.

Además, los estudios de cronobiología advierten sobre los efectos negativos en la salud de trabajar en horarios atípicos o nocturnos, que pueden aumentar un 66% la necesidad de recuperar horas de sueño mediante siestas o días libres extensos. Aunque el turno de Fernando es estable y no rotatorio, el esfuerzo físico y mental de estas jornadas no se puede desdeñar.

Mercadona goza de una buena imagen en el mercado laboral. El Financial Times la sitúa como una de las mejores empresas de distribución alimentaria para trabajar en España, y la cadena destaca por salarios dignos y por fomentar la participación de los empleados en los beneficios.

No obstante, detrás de esta imagen hay una realidad menos visible: la presión constante para que la tienda esté perfecta a la hora de apertura hace que los trabajadores asuman altos niveles de estrés y trabajo intensivo en horarios poco convencionales. La impecable experiencia de compra para el cliente implica un gran sacrificio previo que no se percibe en el día a día.

Una novedad que Fernando también comparte es la apertura, en junio de 2026, de una nueva tienda Mercadona en La Manga del Mar Menor, calificándola como «el Mercadona más grande de España». Según informaciones posteriores, esta apertura se materializaría en un establecimiento de 4.000 metros cuadrados con modelo T9, obrador central y 325 plazas de aparcamiento en Cabo de Palos.

Esta expansión responde a la tendencia del sector de supermercados a ofrecer espacios más amplios, mayor variedad y más servicios, especialmente en productos listos para consumir. Sin embargo, requiere también una logística más compleja y más personal en turnos de trabajo exigentes para asegurar la calidad y orden al cliente.

En definitiva, la historia de Fernando muestra un aspecto cotidiano pero poco visible en el comercio moderno: gran parte del orden, frescura y comodidad que el consumidor aprecia se debe al esfuerzo de trabajadores que comienzan antes que nadie, enfrentan el desorden dejado por otros y transforman el caos nocturno en tranquilidad matutina para el público.

Así, la próxima vez que entremos a un supermercado y veamos todo perfectamente colocado, fresco y en su sitio, recordemos que alguien, como Fernando, estuvo antes en pie para lograrlo.

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