El barrio de Salamanca estrenará su primer rascacielos residencial con viviendas de lujo a 16.000 euros el metro cuadrado

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El barrio de Salamanca, uno de los más emblemáticos y exclusivos de Madrid, vivirá una transformación urbanística sin precedentes con la construcción de Torre Castelló, el primer rascacielos residencial de la zona. Esta torre se elevará 21 plantas en la manzana delimitada por las calles María de Molina, Castelló, General Oráa y Núñez de Balboa, superando las alturas habituales de seis a ocho plantas del barrio.

El proyecto contempla la construcción de 158 viviendas de ultralujo, cuyos precios alcanzarán los 16.000 euros por metro cuadrado, una cifra que refleja la exclusividad y la alta demanda del sector inmobiliario en esta área. Además, Torre Castelló dispondrá de una residencia para estudiantes con capacidad para 400 plazas en las dos primeras plantas. El conjunto contará también con 5.000 metros cuadrados dedicados a espacios comunes con instalaciones de primer nivel como piscina cubierta, gimnasio, spa con cabinas de masaje, salas privadas y hasta un simulador profesional de golf.

Este ambicioso desarrollo es fruto de la alianza entre el grupo inmobiliario español Lar y el fondo estadounidense BlackRock, que han apostado por inyectar casi 500 millones de euros en esta operación que prevé redefinir el uso residencial y la imagen arquitectónica del barrio.

Recuperando un icono brutalista

La torre no surge desde cero, sino que reutiliza la estructura de un edificio brutalista construido en 1975 por el arquitecto Miguel Oriol. Este inmueble, que en su día alojó oficinas del Ministerio de Hacienda, llevaba abandonado una década cuando Lar y BlackRock decidieron rehabilitarlo. El estudio Alberto Martín de Lucio ha dirigido el proyecto de reforma, que busca preservar la esencia original manteniendo la estructura de hormigón y añadiendo una nueva fachada para proteger el diseño y adaptarlo a los estándares contemporáneos.

La remodelación es más que superficial: las siete primeras plantas se destinarán a apartamentos de una y dos habitaciones, la franja central albergará viviendas de dos y tres dormitorios, y los tres niveles superiores estarán compuestos por exclusivos apartamentos áticos de una sola planta. Para el diseño interior, se ha contratado al prestigioso estudio Vilablanch, especialista en ambientes sofisticados y personalizados.

Un modelo de venta innovador y selecto

La comercialización de las viviendas rompe con los métodos tradicionales. Colliers, la inmobiliaria encargada, ha cerrado la venta de más de 130 unidades en una estrategia cerrada y confidencial, sin sacar las viviendas al mercado abierto, sino contactando directamente con patrimonios nacionales e internacionales de alto poder adquisitivo. Esta práctica ‘off-market’ confirma la fuerte demanda existente para la vivienda vertical de alto nivel en el barrio de Salamanca, tal y como apunta Jorge Pereda, director de la División Residencial del Grupo Lar en España.

En un contexto marcado por el resurgimiento de la inversión institucional en el sector inmobiliario, la operación ha logrado captar el interés simultáneo de grandes patrimonios tanto nacionales como internacionales, evidenciando la vuelta al ladrillo como activo preferente para la inversión segura.

Un proceso de adquisición y reforma que marcó el inicio

El terreno donde se levantará Torre Castelló fue adquirido en subasta pública por Barnaby Investment, una sociedad ligada a Grupo Lar y a fondos gestionados por BlackRock, tras tres intentos del Ministerio de Hacienda para deshacerse del inmueble. La última puja supuso un desembolso de 204,7 millones de euros. Desde entonces, la antigua sede administrativa ha comenzado su proceso de transformación: las tareas de demolición interior arrancaron hace año y medio y están previstas para completarse en ocho meses. La rehabilitación integral finalizará alrededor de la primavera o verano de 2028.

Una apuesta por la vivienda vertical en Madrid

Madrid, pese a su crecimiento, no se caracteriza por sus rascacielos residenciales. Torre Castelló representa una apuesta clara por la verticalidad y la exclusividad en el centro capitalino, revitalizando una zona tradicionalmente horizontal con un concepto moderno y de lujo. Este desarrollo marca un punto de inflexión para el barrio de Salamanca, uno de los emplazamientos más exclusivos de la ciudad, al recuperar un edificio emblemático con un valor inmobiliario que remite a la clásica expresión popular española: «comprad ladrillos, comprad».

La integración de una residencia de estudiantes con alta capacidad también aporta un componente social y funcional que diversifica el uso del inmueble, contribuyendo a dinamizar el barrio.

Con Torre Castelló, el barrio de Salamanca se prepara para una nueva etapa donde el diseño arquitectónico, la exclusividad residencial y la inversión institucional convergen para transformar el skyline y reafirmar su posición como núcleo imprescindible en el mercado inmobiliario madrileño.

Imagen | Grupo Lar

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