Con la llegada de septiembre, muchos trabajadores retoman sus rutinas diarias, lo que se traduce en atascos, desplazamientos por carretera y la vuelta a los gastos habituales tras el verano. Entre ellos, llenar el depósito del coche sigue siendo un desembolso ineludible que afecta a numerosos hogares españoles. Este año, sin embargo, hay una novedad relevante: a partir del 1 de septiembre, el diésel se beneficia de una rebaja fiscal de 20 céntimos por litro, el doble de la aplicada en agosto.
Este descuento se implementa sobre el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH), y marca un intento del Gobierno por aliviar la presión sobre el precio del combustible en un contexto de elevada inflación energética. No obstante, pese a esta reducción, los precios en las gasolineras no experimentarán un descenso significativo y se mantendrán en niveles similares a los del verano.
El diésel alcanzó hace pocos días un precio medio nacional de 1,87 euros por litro, por lo que con este nuevo descuento su coste podría situarse alrededor de 1,76 euros. Esto significa que, aunque suponga un ahorro cuando se llena el depósito, la factura seguirá siendo elevada y comparable a la que se registró entre finales de julio y principios de agosto, momentos en los que miles de españoles estaban de vacaciones.
Es importante subrayar que el Gobierno inicialmente había planificado una reducción progresiva de estas ayudas, pasando de 15 céntimos por litro en julio a 10 en agosto y llegando a tan solo 5 céntimos en septiembre. Sin embargo, incluyó una cláusula que permitía mantener la máxima bonificación si los precios del combustible aumentaban más de un 15% interanual. Y precisamente eso ocurrió con el gasóleo, que se encareció un 15,7% en julio respecto al mismo mes del año anterior, activándose así la bonificación máxima para este mes.
En términos económicos, este descuento supondrá un ahorro de varios euros al llenar un depósito estándar de 50 litros, que pasará a costar aproximadamente 88 euros frente a los casi 95 euros de antes del descuento. Aun así, estas cantidades están lejos de los precios anteriores a la crisis energética que afecta a España desde hace meses.
Más de 500 estaciones venden diésel por encima de 2 euros
La media nacional no refleja por completo la disparidad de precios en el territorio. Actualmente, existen más de 500 gasolineras en España donde el precio del diésel supera los dos euros por litro, una cifra que volvió a alcanzarse tras el estallido del conflicto en Irán. Durante los meses de verano, el precio medio del gasóleo rozó los 1,90 euros, y aunque el descuento fiscal reduce esa media a 1,76 euros en septiembre, los niveles siguen siendo altos en comparación con etapas anteriores.
La gasolina 95 también se mantiene cara
Por su parte, la gasolina 95 recibirá un descuento más modesto, de solo cinco céntimos por litro, puesto que su incremento durante julio no superó el umbral del 15% anual que habría permitido aplicar un descuento mayor. Con un precio medio aproximado de 1,75 euros por litro, la gasolina y el diésel arrancan septiembre prácticamente al mismo nivel en los surtidores, a pesar de que el segundo cuenta con una rebaja fiscal mucho más significativa.
Precio del petróleo y tensiones geopolíticas mantienen la presión al alza
La evolución del precio del barril de Brent, que se mantiene cercano a los 90 dólares, no apunta a una pronta caída de los precios. La coyuntura mundial, marcada por la guerra en Irán, los problemas en instalaciones del Golfo Pérsico y las dificultades de las refinerías europeas para satisfacer la demanda creciente de gasóleo, siguen condicionando el mercado.
Además, la reducción del suministro energético proveniente de Rusia, derivada de las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania, ha obligado a Europa a reorganizar sus fuentes de energía, incrementando la sensibilidad del mercado ante cualquier interrupción.
El fin de las ayudas en octubre puede disparar los precios
La situación podría complicarse aún más a partir del 1 de octubre, cuando finalicen las medidas extraordinarias de apoyo fiscal, salvo que se apruebe una prórroga o modificación. Las estaciones de servicio ya han advertido sobre un posible efecto escalón con la desaparición del descuento de los 20 céntimos por litro sobre el diésel.
Actualmente, el impuesto sobre hidrocarburos aplicado es de 17,9 céntimos por litro, que al añadirse el IVA se eleva a 21,75 céntimos. Con la bonificación, esta carga fiscal se reduce temporalmente, pero cuando cese la ayuda el Impuesto Especial volverá a situarse en 37,9 céntimos por litro, lo que podría traducirse en un aumento próximo a 24,2 céntimos por litro desde la medianoche del 30 de septiembre, incrementando considerablemente el coste para el consumidor.
Este escenario obliga a los conductores y consumidores a prepararse para un otoño con precios de carburantes muy exigentes, manteniendo la incertidumbre sobre la estabilidad de los costes en un contexto global complejo y cambiante.