Este martes, el Consejo de Ministros dio luz verde a un nuevo conjunto de medidas para paliar el impacto de la crisis energética y la inflación sobre las familias españolas. La principal novedad es la recuperación de un descuento fijo de 20 céntimos por litro en gasolina y diésel, que se aplicará inicialmente durante octubre. Además, se establece un límite del 15% para la subida trimestral de la Tarifa de Último Recurso (TUR) del gas natural, frenando una subida que originalmente superaba el 45%. También se congela el precio de la bombona de butano en 19,55 euros hasta junio de 2027.
El Gobierno destinará más de 12.000 millones de euros en ayudas para mitigar las consecuencias económicas y sociales provocadas por el contexto internacional, principalmente afectado por el bloqueo del estrecho de Ormuz, que Irán decretó en marzo de 2026 en plena escalada bélica con Estados Unidos e Israel. Este cierre interrumpió el flujo de petróleo por una de las rutas estratégicas globales, disparando el precio del barril Brent por encima de los 77 dólares y elevando el coste de los carburantes hasta niveles que repercuten directamente en el índice de precios al consumo (IPC).
El precio medio actual del diésel en las estaciones de servicio ronda los 1,95 euros por litro, según explica Nacho Rabadán, director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES). El aumento sostenido del IPC y la tensión mundial en los mercados energéticos impulsan la necesidad de continuar con medidas de apoyo al consumidor.
Detalles del descuento y su evolución
El descuento aplicado es de carácter fiscal y fijo: 20 céntimos por litro durante octubre; en noviembre se reduce a 13 céntimos; en diciembre será de 6 céntimos y a partir de ese momento desaparecerá, devolviendo los precios al nivel de mercado habitual. Este enfoque se diferencia de una reducción porcentual en impuestos como el IVA o el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH), ya que la cantidad descontada permanece constante independientemente de la fluctuación del precio del crudo. Desde la patronal advierten que esta fórmula podría quedarse corta en escenarios de aumento continuo de precios y llaman a revisar la medida para aplicar un recorte del IVA del 21% al 10%, como se hizo en anteriores episodios de crisis.
Protección para hogares en gas y butano
Respecto al gas natural, más de 3,1 millones de hogares con tarifa regulada (alrededor del 40% del total) verán limitada su subida a un máximo del 15% para el próximo mes de octubre, frente al aumento original previsto del 45%. Esta limitación del incremento trasladará el sobrecoste al mecanismo de compensación del déficit tarifario implementado por el Estado. En paralelo, la bombona de butano, utilizada por unos siete millones de hogares, sobre todo en zonas rurales, sufrirá una subida menor, desde los 18,84 euros actuales hasta 19,55 euros, precio que quedará congelado hasta mediados de 2027.
Para un hogar medio con tarifa de gas regulada que paga alrededor de 60 euros mensuales, este límite del 15% representa un ahorro aproximado de 18 euros al mes en comparación con la subida inicialmente proyectada. En el caso del combustible, la rebaja de 20 céntimos por litro ya puede observarse en los surtidores, aunque conviene recordar la reducción progresiva a 13 céntimos, luego 6 céntimos y finalmente la vuelta al precio real en poco más de dos meses.
Un parche ante un problema estructural
A pesar de estas medidas, el Ejecutivo reconoce que la dependencia energética de España —que importa cerca del 70% de la energía que consume— supone un desafío que no se resuelve con descuentos temporales. La vulnerabilidad frente a las tensiones geopolíticas, especialmente en Oriente Medio, persiste y condiciona la estabilidad de los precios. Por este motivo, el Gobierno ha optado por aplicar soluciones puntuales en lo inmediato, dejando abierta la posibilidad de abordar una reforma más profunda en la fiscalidad energética para reducir la factura energética de forma sostenible y sin depender constantemente de decretos excepcionales.
Las medidas aprobadas representan un esfuerzo económico y social significativo con el fin de proteger a hogares y empresas frente a la inflación y las incertidumbres del mercado energético global, aunque las expectativas apuntan a que la variabilidad de los precios y la necesidad de soluciones estructurales seguirán siendo temas prioritarios en la agenda política y económica española durante los próximos meses.
Imagen: Engin Akyurt vía Pexels