Erik Vermeulen, estratega de comportamiento y director general de Ridgeline Consulting con más de 20 años asesorando a empresas en cultura, liderazgo y rendimiento, ofrece en esta entrevista una valiosa perspectiva sobre los retos que enfrentan las organizaciones en crecimiento.
Vermeulen también aporta la singularidad de su experiencia liderando expediciones en entornos extremos e inciertos, donde la imprevisibilidad no es un concepto teórico sino una realidad constante. Desde esa visión, reflexiona sobre cómo las empresas deben afrontar la incertidumbre, construir equipos efectivos y conservar su esencia cultural durante las fases de expansión.
La incertidumbre como realidad constante en los negocios
Según Vermeulen, uno de los grandes desafíos para las empresas hoy es manejar la incertidumbre. Señala que durante mucho tiempo se creyó que la aventura se limitaba a actividades concretas, como escalar montañas o realizar expediciones, pero en realidad, la aventura es cualquier proyecto con resultados inciertos, algo inherente tanto a la vida como a los negocios.
Las organizaciones, explica, suelen cubrir esta incertidumbre mediante rituales, estructuras y rutinas, pero nunca hay garantía de que se cumplirán las metas ni de que el equipo seguirá intacto en el futuro. “Cuando lidero expediciones en territorios desconocidos, hay un grado enorme de incertidumbre. Esa experiencia es una lente poderosa para entender el liderazgo y el comportamiento organizacional”, afirma.
Claves para formar un equipo verdaderamente de alto rendimiento
Vermeulen distingue que lo que marca la diferencia entre un grupo de individuos talentosos y un equipo de alto rendimiento son dos elementos fundamentales. Primero, la cultura: el conjunto no escrito de reglas sobre qué conductas se aceptan y cuáles no, y cómo esas reglas guían al equipo hacia el objetivo o lo alejan de él. Los equipos exitosos son claros respecto a sus límites y valores compartidos.
El segundo aspecto, algo menos convencional, es que los grandes equipos reconocen claramente dónde empieza y termina su colaboración. A menudo, en las empresas, los equipos permanecen unidos de forma indefinida persiguiendo metas continuas. Sin embargo, los equipos excepcionales establecen objetivos concretos, los alcanzan y se disuelven para luego recombinarse o renovarse antes de abordar nuevos retos.
Cómo el crecimiento rápido diluye la cultura empresarial
El experto utiliza la metáfora del cordial para describir la cultura corporativa: la estructura de la empresa es el vaso, el problema que resuelve para sus clientes es el jarabe, y el agua representa la mezcla imperfecta de la marca, las personas, creencias y procesos. Cuando la proporción de jarabe y agua es equilibrada, la empresa tiene un carácter definido y atractivo.
El problema surge cuando, ante el crecimiento, se sigue añadiendo más “agua”: más empleados con diferentes perspectivas, más diversidad de objetivos. Esto provoca que la visión del fundador se diluya y que la cultura pierda fuerza y sabor distintivo, haciendo que la empresa se convierta en una más del mercado, una simple commodity. En ese punto, las decisiones de compra y las oportunidades se basan en precio más que en la identidad propia.
La motivación y la adaptación al cambio, un proceso continuo
Vermeulen compara la motivación con un baño caliente que requiere constante reabastecimiento para no enfriarse. No busca solo inspirar emociones pasajeras, sino que quiere que los líderes comprendan que, a pesar de que el mundo cambia a un ritmo acelerado, el comportamiento humano y la toma de decisiones siguen siendo fundamentalmente similares a lo largo del tiempo.
Por ello, insiste en que líderes y organizaciones deben trabajar en entender la psicología y el liderazgo para ser más exitosos y adaptarse mejor a cambios que suelen exigir ritmos mucho más acelerados de adaptación que los que las personas pueden asumir de forma natural.
Esta entrevista con Erik Vermeulen invita a repensar cómo el crecimiento impacta la identidad organizacional y qué deben hacer los líderes para preservar la cultura que impulsa su éxito, especialmente bajo la constante presión de la incertidumbre y la rápida evolución del mercado.