Yago Taboas, experto en finanzas: «Pagar la hipoteca mes a mes durante 30 años es el mayor error financiero; acabarás abonando 103.000 euros solo en intereses»

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Adquirir una vivienda conlleva para muchas familias la carga de una deuda hipotecaria que se extiende a menudo durante tres décadas, un escenario que afrontaron generaciones anteriores y que sigue siendo una constante en el presente.

Yago Taboas Rivas, especialista en finanzas personales, alerta a través de su cuenta de Instagram que la forma más común y a su juicio más equivocada de abordar la hipoteca es simplemente pagar la cuota mensual durante 30 años sin realizar movimientos adicionales que permitan reducir la deuda.

“La manera más habitual y peor de afrontar una hipoteca es firmar el préstamo y limitarnos a pagar mes a mes durante 30 años sin más”, explica Taboas. “Es una fórmula que casi todo el mundo repite y que puede salir muchísimo más cara, y voy a demostrar por qué”.

Ejemplo práctico: 200.000 euros a 30 años con interés del 3%

Para ilustrar el impacto negativo de este método, el experto propone un cálculo práctico: «Imagina que solicitas una hipoteca por 200.000 euros con un plazo de amortización de 30 años y un tipo de interés del 3%. La cuota mensual rondaría los 850 euros».

El problema, según destaca, reside en la suma total de esos pagos a lo largo de las tres décadas: “Siguiendo el calendario habitual de pagos, acabarás abonando cerca de 103.000 euros en intereses además del capital inicial, es decir, 200.000 euros”.

La alternativa: ahorrar 200 euros mensuales para amortizar anticipadamente

Para reducir este alto coste, Taboas recomienda destinar una cantidad adicional de ahorro cada mes, por ejemplo 200 euros, y utilizar esa suma para efectuar amortizaciones anticipadas a final de año. “Con esta sencilla estrategia, podrías reducir el total de intereses en unos 30.000 euros”.

Acumular 200 euros al mes supone reunir 2.400 euros anuales, dinero que sirve para disminuir anticipadamente la deuda hipotecaria, lo que a su vez disminuye la cantidad sobre la que se calculan los intereses.

Esta táctica de amortización adelantada permitiría pagar la hipoteca en 22 años en lugar de los 30 iniciales, según sus cálculos. Así, se acortaría la carga del préstamo en ocho años además de conseguir un ahorro importante en intereses.

¿Reducir plazo o cuota? Opciones al amortizar anticipadamente

Cuando se realiza una amortización parcial, normalmente el usuario puede elegir entre dos alternativas: mantener la cuota mensual y acortar el plazo del préstamo, o preservar la duración original de la hipoteca y reducir la mensualidad a pagar.

Desde una perspectiva financiera, acortar el plazo suele generar un ahorro superior en intereses. Sin embargo, la decisión adecuada dependerá de las condiciones económicas y personales de cada familia.

Por otra parte, existe la amortización total, que consiste en abonar todo el capital pendiente de golpe para cancelar la deuda antes de tiempo.

Antes de anticipar pagos, analiza las condiciones y circunstancias

Yago Taboas también advierte que no todos los hipotecados pueden o deben destinar sus ahorros exclusivamente a amortizar, ya que existen consideraciones clave. Entre ellas, las posibles comisiones por amortización anticipada que aparecen en algunos contratos y que deben revisarse con detenimiento para evitar costes extra.

Además, factores como el tipo de interés vigente, el tiempo restante del préstamo y las condiciones particulares del contrato hipotecario influyen en si será rentable hacer pagos anticipados.

También es crucial no agotar los ahorros para amortizar la hipoteca, ya que una adecuada liquidez ayuda a afrontar gastos inesperados o dificultades temporales en el ingreso familiar, especialmente en entornos económicos inciertos.

Otra opción a valorar es invertir esos ahorros en lugar de destinarlos a la hipoteca. Para decidir entre amortizar o invertir, debe compararse el beneficio seguro que representa la reducción de intereses con la rentabilidad potencial de las inversiones, considerando también el riesgo y la fiscalidad asociados.

En definitiva, adoptar una estrategia financiera activa y bien informada puede evitar que una vivienda termine siendo una carga económica excesiva durante décadas.

Imagen: Instagram de Yago Taboas

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