La crisis migratoria en Ceuta continúa vigente más de un mes después de la llegada masiva de inmigrantes magrebíes y subsaharianos, poniendo en jaque la tranquilidad de esta pequeña ciudad española y agravando problemas de seguridad, asentamientos ilegales y salud pública. Este escenario ha encendido el debate sobre la relación entre el Gobierno español y Marruecos, y la aparente deuda política y económica que España mantiene con el país vecino.
Según datos oficiales recopilados desde 2018, la cantidad total de dinero público español destinado a Marruecos asciende a más de 1.260 millones de euros. Este volumen incluye una variedad de conceptos que van desde ayudas para el desarrollo, préstamos, hasta instrumentos de financiación pública, en muchos casos con objetivos difusos o múltiples.
Entre las partidas más destacadas figuran importantes aportaciones para proyectos de infraestructuras, como el suministro de agua potable y la mejora de la red ferroviaria marroquí, iniciativas de microfinanzas y programas de desarrollo económico, así como ayudas vinculadas al control migratorio y la lucha contra la inmigración irregular y el tráfico de personas.
Más de 230 millones transferidos entre 2018 y 2023
El desglose de estas cifras revela que no todo el dinero entregado son subvenciones gratuitas. Por ejemplo, se incluye la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), créditos entregados a través del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM), el Fondo para la Promoción del Desarrollo (FONPRODE) y COFIDES.
La cooperación española ha mantenido un crecimiento irregular, con 20,08 millones de euros en AOD para Marruecos en 2018, llegando a 29,07 millones en 2019, bajando a 18,4 millones en 2020 debido a la pandemia, y incrementándose nuevamente a 31,37 millones en 2021 para alcanzar los 58,55 millones en 2022. Esta última cifra coloca a Marruecos entre los principales beneficiarios de la cooperación española.
Además, en 2022 el Consejo de Ministros aprobó otro préstamo de hasta 20 millones mediante FONPRODE dirigido a JAIDA, una entidad marroquí especializada en microfinanzas. Sumando estas partidas, el dinero movilizado ese año fue al menos de 78,55 millones de euros.
En 2023, la AOD bilateral fue de unos 50,2 millones. Asimismo, un crédito FIEM de cinco millones se destinó a la empresa pública ONEE para financiar dos plantas potabilizadoras, elevando la suma de recursos oficiales para Marruecos por encima de los 230 millones de euros entre 2018 y 2023.
Apoyo económico ligado al control migratorio
La gestión migratoria se ha convertido en un eje crucial en las relaciones entre Madrid y Rabat. En julio de 2019, el Gobierno español aprobó una partida de 30 millones de euros para apoyar a Marruecos en la lucha contra la inmigración irregular, el tráfico de personas y la trata. Estas ayudas no se consideran adicionales a las cifras totales, ya que pueden estar incluidas en los registros de cooperación.
De igual forma, los 800 millones de euros anunciados en 2023 como protocolo financiero tampoco se suman de manera independiente, dado que parte de esos recursos se materializan en créditos específicos que forman parte de las estadísticas oficiales.
Más de 1.000 millones en infraestructuras ferroviarias y abastecimiento hídrico
Un componente destacado del apoyo español es la financiación de infraestructuras estratégicas. En 2024, COFIDES participó con 31 millones de euros para la construcción de la desaladora de Casablanca, un proyecto clave para mejorar el suministro de agua en la región.
El año siguiente, 2025, fue especialmente significativo para Marruecos, ya que España movilizó más de 750 millones de euros en financiación pública para que la Oficina Nacional de Ferrocarriles Marroquí (ONCF) adquiriera 40 trenes interurbanos fabricados por la empresa española CAF. Esta operación se estructuró a través del FIEM y el Instituto de Crédito Oficial (ICO), con garantía soberana marroquí, representando más de la mitad del total asignado desde 2018.
A esta cifra se sumaron otros 250 millones de euros en créditos FIEM destinados a la desaladora de Casablanca. En total, las inversiones en trenes y recursos hídricos superaron los 1.000 millones de euros en 2025, cifras que podrían ampliarse si se consideran garantías sobre financiación privada gestionadas por CESCE, aunque estas no se contabilizan como desembolsos públicos directos.
Un cambio claro en la política exterior española hacia Marruecos
Este incremento de la cooperación económica y financiera coincide con un viraje importante en la relación diplomática entre España y Marruecos. En marzo de 2022, el presidente Pedro Sánchez apoyó la propuesta marroquí de autonomía para el Sahara Occidental, calificándola como la propuesta «más seria, realista y creíble» para resolver el conflicto territorial.
Desde entonces, se ha impuesto una nueva etapa en las relaciones bilaterales, caracterizada por una mayor colaboración política y económica, que se traduce en un flujo continuo y creciente de fondos públicos españoles hacia Marruecos.