Alerta por la estafa del tornillo en gasolineras: cómo algunos timadores te cobran por gasolina que no has repostado

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Con la llegada del verano y la proliferación de desplazamientos por carretera, también aumentan los riesgos de sufrir estafas relacionadas con el repostaje de combustible. La conocida como ‘estafa del tornillo’ se ha convertido en una trampa que amenaza a los conductores en gasolineras españolas y europeas, poniendo en jaque el bolsillo de muchos turistas y viajeros.

Esta técnica fraudulenta, que se cree originaria de Estados Unidos, es a la vez sencilla y preocupante. Consiste en manipular el surtidor de combustible para que la operación de repostaje no finalice correctamente, haciendo que la bomba siga echando gasolina más tiempo del que el cliente cree. De esta forma, se carga un importe adicional en la tarjeta bancaria del consumidor sin que este se percate en el momento.

La maniobra se basa en colocar un tornillo o pequeño objeto en el soporte donde se deja la manguera al terminar de repostar. Al hacerlo, el surtidor no detecta que la boquilla ha sido devuelta, por lo que no cierra la operación. El conductor paga el combustible que ha repostado, cuelga la manguera y se marcha pensando que ha terminado la transacción.

Sin embargo, mientras el sistema sigue activo, un cómplice puede continuar echando combustible usando la misma operación, lo que genera un cargo extra a la tarjeta del primer usuario, que ya está lejos del lugar. Esta forma de fraude se diferencia de los clásicos robos de datos bancarios o errores en el cobro, pues no requiere obtener información del cliente, sino una manipulación física del surtidor.

La estafa en verano: un problema de volumen y costes

Este tipo de engaños se vuelve especialmente eficaz durante el verano debido al aumento de viajes por carretera y el mayor número de repostajes. La prisa y la cantidad de vehículos en las gasolineras facilitan que los estafadores actúen sin ser detectados. Además, los elevados precios del combustible incrementan la sensación de perjuicio ante cualquier cargo adicional inesperado en la factura.

La gasolina ha subido de precio significativamente en los últimos años, por lo que un importe extra puede suponer un golpe considerable a los bolsillos de los conductores. Además, muchas personas se van de la estación de servicio sin asegurarse de que la pantalla del surtidor ha vuelto al estado inicial o sin conservar el ticket, lo que dificulta detectar el fraude hasta revisar el extracto bancario días después.

Cómo identificar posibles manipulaciones

Para evitar ser víctima de esta estafa, es fundamental adoptar algunas precauciones al repostar. La primera señal de alerta es revisar visualmente la zona de apoyo de la boquilla después de haber terminado. Si se observa un tornillo fuera de lugar, alguna pieza extraña o el montaje parece manipulado, lo mejor es no usar ese surtidor y avisar al personal de la gasolinera.

También es recomendable no abandonar la estación inmediatamente tras colgar la manguera. Conviene esperar unos segundos para comprobar que la operación se cierra correctamente, que la pantalla muestra el importe exacto y ofrece un recibo o vuelve al estado inicial.

Además, es importante desconfiar si algún desconocido se ofrece a ayudar con el repostaje o a colocar la boquilla, sobre todo cuando ya se ha terminado de echar combustible. Este tipo de ayuda suele ser una maniobra para continuar la operación de forma fraudulenta.

Qué hacer ante un posible fraude

Si al revisar el banco aparece un cargo mayor al combustible repostado, la primera acción debe ser guardar el ticket del combustible, anotar la hora y el lugar, y contactar con la entidad emisora de la tarjeta para comunicar el cargo no reconocido o incorrecto. Cuanto antes se haga, más efectiva será la posibilidad de bloquear el pago o iniciar un proceso de reclamación.

En paralelo, se debe informar a la gasolinera para que inspeccionen el surtidor y, en caso de detectar manipulación, puedan dejarlo fuera de servicio y evitar que más usuarios sean afectados.

Si se observan objetos extraños en el soporte o se presume que alguien está manipulado la manguera, lo más prudente es avisar a la Policía o a la Guardia Civil, quienes podrán investigar y tomar medidas contra estos fraudes.

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