España alcanza niveles de matriculación de coches previos a la pandemia gracias al auge de las marcas chinas

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El sector del automóvil en España ha tardado seis años en recuperarse a los niveles de matriculación previos a la pandemia. Pilar García de la Granja, analista económica, resaltó en el programa Herrera en COPE que «por primera vez en seis años los coches en España se están matriculando a niveles previos a la pandemia, y esto se debe a los modelos chinos, con más de 800.000 matriculaciones».

Esta conclusión se alinea con los datos de la patronal ANFAC: hasta agosto de 2026 se han registrado unas 818.000 matriculaciones, lo que representa un aumento del 6,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Solo en agosto, las cifras crecieron un 11,8% interanual, con fabricantes como Toyota y Volkswagen liderando las ventas, y SEAT entre las marcas más destacadas.

Según explicó García de la Granja, la recuperación del mercado se sostiene en tres pilares fundamentales. Primero, el Plan Auto+, un programa del Ministerio de Industria aprobado en febrero de 2026, que desde agosto ofrece ayudas de hasta 4.500 euros para la compra de vehículos electrificados. Segundo, la irrupción de las marcas chinas, que ofrecen precios considerablemente más asequibles que las europeas o estadounidenses: BYD ha duplicado su número de matriculaciones y EBRO las ha triplicado en lo que va de año. Por último, el crecimiento demográfico impulsa una mayor demanda de movilidad.

Además, la antigüedad media del parque automovilístico español, que ya se sitúa en 14,6 años según ANFAC, contribuye a la renovación gradual de vehículos, un factor que también dinamiza ventas y facilita el relevo en el mercado.

Una paradoja en el corazón de la industria

A pesar del repunte en ventas, esta mejora no se traduce automáticamente en un fortalecimiento de la industria automovilística nacional. España se mantiene como el segundo fabricante de vehículos en Europa, con 2,27 millones de unidades producidas en 2025, según ANFAC, y un volumen de facturación sectorial que superó los 80.315 millones de euros, un 3,8% más que el año anterior. La inversión también aumentó hasta alcanzar los 3.197 millones de euros en 2025, un crecimiento interanual superior al 24%, y el empleo en el sector rozó los 600.000 puestos, un 4% más.

Estos datos representan aproximadamente el 11% del PIB nacional y el 9% del empleo en España. No obstante, el avance de las marcas asiáticas en el mercado español genera inquietud sobre el futuro equilibrio del sector, dado que están ganando cuota a costa de fabricantes tradicionales.

De hecho, marcas chinas como BYD, EBRO, MG, Omoda y Jaecoo ya superaban el 13,7% del mercado español hasta abril de 2026, porcentaje que ha seguido creciendo en los meses siguientes. Como recordó El Blog Salmón en abril de este año, China ya no depende de Europa para su desarrollo automovilístico; con un mercado asiático que supera los 34 millones de vehículos anuales, fabricantes europeos como Volkswagen o General Motors están perdiendo espacio, una presión que ahora se traslada también a España.

El cambio que impulsa el mercado

García de la Granja subrayó la importancia de que, aunque aumente la venta de cualquier tipo de coche, la industria permanezca sólida en España. Este comentario refleja la paradoja actual: lo que se vende puede no ser producido en España y lo fabricado puede no tener sello nacional. La antigüedad elevada del parque automovilístico impulsa la demanda y los vehículos de segunda mano tienen una gran aceptación en el mercado, según la propia analista.

El mercado español está en plena reorganización: Toyota, Volkswagen y SEAT continúan dominando en volumen, mientras que BYD y EBRO aceleran su crecimiento. Algunas marcas europeas tradicionales pierden presencia frente al auge de las firmas chinas.

Un relevo en el corazón del sector

La recuperación del nivel de matriculaciones respecto a 2019 no debe interpretarse como un retorno puro y duro a la normalidad. Es, en realidad, un cambio de equilibrio: el mercado ha modificado su composición y las marcas chinas, que representan ya más de uno de cada siete coches vendidos, son protagonistas de este relevo. La continuidad de la industria española depende de su capacidad para adaptarse a un futuro en el que el coche europeo ya no sea necesariamente el predominante.

Mientras tanto, el sector sigue siendo un pilar fundamental para la economía: genera empleo y riqueza, pero también está renovando su mapa competitivo y productivo en un escenario global que evoluciona rápidamente.

Imagen: David Guerrero vía Pexels

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