Un trabajador de IKEA en España asegura: «Gano 1.300 euros al mes y estoy mejor que en muchos sitios»

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Un empleado de IKEA en España resume su experiencia laboral afirmando: «Gano 1.300 euros al mes y estoy mejor que en muchos sitios». Esta declaración sitúa el debate sobre la remuneración en el sector de la gran distribución, donde un salario base moderado se combina con una serie de complementos y beneficios que hacen que trabajar en la multinacional sueca sea una opción aceptable para muchos trabajadores.

¿Cómo es el salario base en IKEA?

Según datos oficiales y diversas fuentes laborales recopiladas durante 2023, el sueldo base anual de un empleado en las categorías más básicas de IKEA ronda los 15.705,65 euros brutos anuales. Esto supone aproximadamente 1.308 euros al mes, considerando las pagas extraordinarias prorrateadas. Sin embargo, en portales de empleo como Jooble o Indeed, los salarios declarados por empleados oscilan entre los 1.128 y 1.180 euros mensuales para jornadas completas, cifras que algunos consideran insuficientes en relación con la exigencia física y los turnos rotativos.

Complementos salariales y beneficios extra

El salario mensual puede superar los 1.300 euros al incorporar complementos acordados en la negociación colectiva. En 2023, IKEA acordó un incremento medio del 6,68% en conceptos complementarios, efectivo desde 2024, lo que ha consolidado uno de los salarios fijos más elevados dentro del sector de grandes almacenes en España.

A estos complementos se suman otros beneficios que alivian el coste de vida del trabajador, como un comedor subsidiado, planes de ahorro y pensiones, sistemas de retribución variable por objetivos y descuentos corporativos para compras en tienda. En conjunto, estos extras forman un paquete de compensación más competitivo aunque la base salarial continúe siendo modesta.

Resultados económicos y cómo afectan al salario

En contraposición a la contención salarial, IKEA España cerró el ejercicio de 2023 con un beneficio récord de 148 millones de euros, lo que supone un aumento del 68% respecto al año anterior. Esta cifra pone en perspectiva la disparidad entre la productividad económica de la empresa y la capacidad de mejora salarial para sus empleados en el país.

Retos y críticas desde el entorno laboral

Aunque el ambiente laboral suele valorarse positivamente, los trabajadores denuncian la dureza de la carga física y las complicaciones de trabajar en turnos rotativos. Estas condiciones, según algunos testimonios recogidos en plataformas como Indeed, no siempre se ven reflejadas en la retribución, especialmente en puestos operativos en planta.

Además, existen preocupaciones relacionadas con las diferencias salariales a nivel internacional. Mientras IKEA ha anunciado incrementos significativos para sus plantillas en Reino Unido e Irlanda, en España las subidas salariales se mantienen ligadas al convenio de grandes almacenes, sin que se hayan previsto mejoras semejantes por ahora.

Perspectivas y posibilidades de promoción

Para quienes buscan superar de forma estructural los 1.300 euros mensuales, la vía habitual es la promoción interna hacia cargos de mayor responsabilidad, como coordinadores, técnicos o jefes de sección, donde los salarios mínimos de salida ya superan dicha cantidad. De esta forma, la progresión profesional se convierte en el principal motor para mejorar la remuneración dentro de la empresa.

Conclusión

El salario de 1.300 euros en IKEA refleja una realidad compleja del mercado laboral español en el sector de la distribución: es un sueldo competitivo dentro de su contexto que aporta estabilidad, pero que convive con condiciones laborales exigentes y una brecha significativa entre los beneficios empresariales y la retribución de la plantilla.

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