Guardar dinero en efectivo en casa, una costumbre que nuestras abuelas practicaban, está resurgiendo en España en pleno 2026. Aunque la digitalización de los pagos se impone rápidamente en la vida diaria, el Banco de España subraya la importancia de contar con una cantidad prudente de dinero líquido en el hogar para hacer frente a emergencias.
El organismo supervisor recomienda tener entre 70 y 100 euros en efectivo por persona, una cantidad pensada para cubrir las necesidades básicas durante al menos 72 horas ante posibles fallos en los sistemas electrónicos de pago o apagones que bloqueen el acceso a cajeros automáticos y terminales de pago.
La digitalización crece pero la precaución también
Aunque cada vez sea más común pagar con el móvil, la tarjeta o aplicaciones instantáneas, los riesgos tecnológicos que pueden dejar fuera de servicio los medios de pago digitales han provocado un aumento notable en la cantidad de ciudadanos que prefieren reservar efectivo. Según el Informe de Inclusión Financiera 2025 del Banco de España, el porcentaje de personas que mantienen una reserva de dinero para emergencias ha pasado del 0,6% en 2023 al 1,4% en 2025, casi el doble en solo dos años, un dato que ha sorprendido al propio organismo debido a la fuerte tendencia hacia los pagos digitales.
¿Cuánto efectivo llevan los españoles normalmente?
El Estudio sobre Hábitos en el Uso del Efectivo 2025 revela que la media de dinero en efectivo que los españoles suelen llevar encima es de aproximadamente 45 euros. Sin embargo, esta cifra se eleva en municipios pequeños y en zonas con dificultades de exclusión financiera, donde la media supera los 60 euros. En estas áreas, la ausencia de sucursales bancarias y servicios digitales estables obliga a sus habitantes a depender más del dinero en metálico.
Además, el informe indica que cerca de la mitad de la población lleva sólo el efectivo necesario para los gastos inmediatos y cotidianos, sin reservas adicionales.
El efectivo sigue siendo el medio de pago predominante en España
Aunque los métodos digitales van ganando terreno, el efectivo continúa siendo el medio de pago preferido por una mayoría de españoles. En 2025, el 57% de la población utilizó el dinero en efectivo como su principal forma de pago. No obstante, su uso diario ha disminuido en los últimos años, pasando del 64,9% en 2023 al 54,5% en 2025.
Paralelamente, la adopción de pagos digitales sigue creciendo. El porcentaje de usuarios que emplea métodos electrónicos para pagar ha subido del 40% al 42,5%. Destaca especialmente el auge de los pagos móviles, que ya utilizan el 15,3% de los ciudadanos, casi el doble que en 2023 cuando eran el 8,2%. Además, Bizum sigue consolidándose como una herramienta popular para transferencias entre particulares, con un uso que alcanza al 37% de la población.
Diferencias por edad y territorio: mayores y pequeños municipios, más dependientes del efectivo
Las variaciones en el uso del efectivo según la edad y el lugar de residencia son notables. Entre las personas mayores de 64 años, el efectivo sigue dominando con un 79% que lo usa como principal medio de pago. Asimismo, en municipios con menos de 5.000 habitantes, el uso del dinero físico ha aumentado del 65% en 2023 al 72% en 2025, mientras que en las grandes ciudades ha disminuido ligeramente.
Las zonas sin una presencia bancaria estable también presentan una elevada dependencia del efectivo, donde el 71% de los residentes continúa utilizando predominante el dinero en metálico para sus compras habituales.
Una recomendación práctica para momentos inciertos
El Banco de España señala que disponer de una pequeña reserva de efectivo en casa es una medida sencilla pero esencial para preservar la autonomía financiera ante situaciones inesperadas. Esta reserva, calculada en torno a entre 70 y 100 euros por persona, permite hacer frente a gastos básicos como alimentación, medicamentos, combustible y compras urgentes durante varios días en caso de interrupciones temporales en los sistemas de pago digitales.
Así, pese al avance imparable de la banca online y los pagos electrónicos, el papel del dinero en efectivo como red de seguridad vuelve a cobrar protagonismo en una sociedad cada vez más digitalizada y dependiente de la tecnología.
Imagenes | Andrés Simón, Zulian Firmansyah