Bending Spoons ha anunciado recientemente la compra de Airtable por 1.285 millones de dólares en efectivo, una cifra inferior tanto a los 1.400 millones invertidos en la startup como a la valoración de aproximadamente 11.000 millones que había alcanzado en diciembre de 2021 durante su última ronda de financiación. Esta operación representa una admisión implícita por parte de Airtable de que no pudo revertir su situación financiera ni operativa, buscando maximizar el monto recibido antes de ceder el control.
Esta adquisición es un ejemplo típico del modus operandi de Bending Spoons: pagar un precio alto en efectivo por marcas conocidas que atraviesan dificultades, para luego asumir la gestión del producto con un equipo reducido y especializado. Esto suele implicar el despido de la mayoría o la totalidad de la plantilla original, cuyos puestos se trasladan a equipos internos con base en Italia y otros países europeos.
La transformación de Evernote tras la adquisición
En conversaciones con el equipo de ingeniería de Bending Spoons se destacó el caso de Evernote, cuya arquitectura previa a la adquisición era notablemente anticuada y poco eficiente. La aplicación seguía funcionando en un monolito Java 11 y almacenaba los datos de usuarios distribuidos manualmente en 750 máquinas virtuales dentro de Google Cloud, un enfoque obsoleto para 2023.
Este sistema requería una alta intervención manual para mantener la operatividad, con problemas frecuentes de sobrecarga en ciertos servidores y un soporte técnico muy exigente. El equipo de Bending Spoons abordó esta situación realizando las siguientes mejoras en aproximadamente seis meses sin causar interrupciones visibles para los usuarios:
- Revisión completa y migración de la base de datos a una plataforma gestionada y escalable.
- Descomposición del monolito Java 11 en microservicios independientes.
- Mejora considerable en el rendimiento y estabilidad del backend.
- Reducción significativa de las cargas de soporte y operaciones tras implementar un entorno cloud-native.
Esta renovación radical permitió reducir costes y aumentar la eficiencia, algo que, según expertos, podría haber tardado años en implementarse con el equipo original, que había mantenido un sistema envejecido durante mucho tiempo.
Críticas recurrentes: subidas de precio y despidos masivos
Aunque las adquisiciones de Bending Spoons suponen mejoras técnicas y funcionales, suelen generar dos preocupaciones principales entre usuarios y empleados:
- Incrementos de precios: En el caso de Evernote, tras la mejora en servicios y funcionalidades, las tarifas subieron notablemente. El plan Pro, que costaba 37 dólares al año antes de 2023, pasó a valer 250 dólares en 2026. Esta estrategia busca maximizar ingresos, priorizando la rentabilidad sobre la cantidad de clientes, ya que algunos usuarios optan por alternativas más económicas mientras otros pagan más por un producto más sólido y con nuevas características, incluida la integración de inteligencia artificial.
- Despidos generalizados: La mayor parte del equipo original en EE. UU. fue despedido tras la adquisición. Esta es una práctica común en Bending Spoons, que busca operar con una plantilla mucho más reducida y eficiente. El ejemplo de Evernote expone los beneficios operativos de comenzar con un equipo nuevo sin resistencias internas, pero representa una pérdida lamentable para los empleados que vieron extinguir sus puestos.
El caso de StreamYard tras la compra de Hopin
La estrategia de Bending Spoons se replicó hace poco con la adquisición de StreamYard, la plataforma de streaming que formaba parte de Hopin. Tras varias rondas exitosas de financiación y un crecimiento rápido, Hopin comenzó a sufrir recortes de plantilla desde 2022 y vendió su negocio principal a RingCentral por 50 millones de dólares en 2023.
El 2024 ha visto la liquidación de la filial británica de Hopin, con empleados incorporados a StreamYard, y la compra de esta última por Bending Spoons. Todos los empleados de Hopin serán despedidos, aunque se contemplan indemnizaciones generosas de entre tres y cuatro meses de salario. Algunos trabajadores han colaborado durante la transición, pero la incertidumbre ha deteriorado notablemente la moral.
Valoración y venta de StreamYard
StreamYard, que generaba unos 70 millones de dólares anuales al momento de la compra, fue adquirida por Hopin en 2021 por 250 millones, cuando tenía ingresos anuales de 40 millones. Se estima que Bending Spoons pagó cerca de 200 millones por la plataforma, aplicando un múltiplo de ingresos similar al de RingCentral, que pagó 50 millones por el negocio principal de eventos virtuales con menores ingresos en ese momento.
Un detalle revelador es que los fundadores de StreamYard llegaron a ofrecer recomprar la empresa para mantenerla independiente, lo que habría preservado los puestos de trabajo. Sin embargo, la junta directiva de Hopin priorizó la oferta económica de Bending Spoons, en un claro intento de minimizar pérdidas tras haber captado más de 1.000 millones en capital externo.
Lecciones sobre la financiación excesiva y su impacto
El caso Hopin ejemplifica los riesgos de levantar cantidades elevadas de capital de riesgo. Aunque la empresa generaba ingresos significativos y hasta cierto punto era rentable, los inversores consideraron que la apuesta había fracasado y buscaron recuperar al menos parte de la inversión. De esta manera, la decisión lógica para Bending Spoons es maximizar los beneficios mediante reestructuraciones duras, aunque impliquen despidos masivos.
Los perjudicados principales son los empleados, quienes han perdido valor en sus acciones y empleos, y algunos inversores que no recuperarán la totalidad de su inversión. En contraste, los fundadores de StreamYard y Bending Spoons, que compró un producto líder en crecimiento, resultan ganadores.
Comparativa con otras startups europeas
Hopin fue la startup europea con mayor crecimiento valorativo en 2020, alcanzando 7.750 millones de dólares en menos de dos años. Sin embargo, actualmente esta valoración se ha desplomado a cero tras la venta de sus activos valiosos. Otras empresas, como la entrega de alimentos Wolt (vendida por 7.000 millones de euros), la plataforma de transporte Bolt o la neobanco Revolut mantienen o incluso superan sus niveles de valoración de 2020.
Este contraste refleja cómo el auge de la pandemia y las tasas de interés cercanas a cero impulsaron valoraciones hasta niveles históricos, pero la creciente presión por la rentabilidad y los cambios de mercado han llevado a ajustes significativos en múltiples frentes del ecosistema tecnológico.