En agosto de 2026, la Comunidad de Madrid anunció una importante actualización de su programa Mi Primera Vivienda, que permitirá la financiación completa, hasta el 100%, para la compra de viviendas valoradas en un máximo de 425.000 euros. Esta medida busca facilitar el acceso a la vivienda para personas menores de 50 años y familias con hijos menores sin límite de edad, ampliando así los beneficios del programa para un segmento de población más amplio y adaptándose a la realidad actual del mercado inmobiliario.
La reforma se oficializó mediante la Orden de 27 de julio de 2026 emitida por la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) el 6 de agosto. Este cambio introduce un escalado en los porcentajes máximos de financiación según edad: hasta el 100% para menores de 40 años, hasta el 95% para quienes tengan entre 40 y 45 años, y hasta el 90% para personas entre 45 y 50 años. Además, la Orden de 3 de septiembre de 2026 abrió la convocatoria de adhesión para entidades financieras dentro del programa.
Situación actual y transición hacia las nuevas condiciones
Actualmente, según la información oficial publicada por la Comunidad de Madrid, siguen en vigor las condiciones previas para los convenios ya firmados. Estas contemplan un aval de la Comunidad cubriendo hasta el 20% del valor de tasación o precio de compra, permitiendo a los bancos ofrecer hipotecas por encima del 80%, e incluso en ciertos casos alcanzar el 100%. El máximo precio para las viviendas en vigor se mantiene en 390.000 euros y los beneficiarios deben ser menores de 40 años. La ampliación anunciada —que eleva la edad hasta los 50 años, aumenta el tope a 425.000 euros y extiende el programa a familias con hijos menores— solo será operativa a partir de la firma de nuevos convenios dentro de la convocatoria de 2026.
El programa original, establecido por la Orden 2350/2022 de 27 de julio y posteriormente modificado en 2023 y 2024, incluye requisitos esenciales: el solicitante debe ser mayor de edad y menor de 40 años (con algunas excepciones para familias numerosas, monoparentales y casos excepcionales de nacimiento o adopción); residir legalmente y de forma ininterrumpida en la Comunidad de Madrid durante los dos años previos a la solicitud; y que la vivienda sea la primera adquisición en propiedad, sea para domicilio habitual y esté ubicada en la región madrileña. También se especifica que el comprador no debe poseer otra vivienda ni total ni parcialmente, salvo circunstancias excepcionales como herencias o divorcios.
Funcionamiento y ventajas del aval autonómico
El aval del programa garantiza a las entidades financieras la parte de la hipoteca que el comprador no puede cubrir con sus ahorros, facilitando el acceso a préstamos de mayor cuantía. A cambio, los beneficiarios deben comprometerse a destinar la vivienda a residencia habitual durante al menos dos años, además de informar cualquier cambio relevante que afecte las condiciones del programa. Si se comprueba que alguien ha obtenido el aval incumpliendo los requisitos, deberá asumir las responsabilidades legalmente previstas.
Las entidades colaboradoras con el programa Mi Primera Vivienda son actualmente CaixaBank, Banco Santander, Ibercaja, ING, Unicaja, Kutxabank, Abanca, Banco Sabadell y Eurocaja Rural. Los solicitantes no tramitan la operación directamente con la Comunidad, sino a través de estas entidades financieras adheridas.
Ejemplos y limitaciones para compradores
Un ejemplo práctico expuesto por medios especializados señala que, para una vivienda de 400.000 euros, el comprador necesitaría aportar un 20% de entrada, es decir, 80.000 euros. Además, habría que sumar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) del 6% en viviendas usadas, lo que representa 24.000 euros, además de otros gastos inherentes a la operación. Aunque el aval permite reducir o eliminar la necesidad de una gran entrada, no exime de abonar estos impuestos ni otros costes relacionados con la compra. En caso de viviendas nuevas, se aplican los impuestos propios de este tipo de operaciones.
Es fundamental entender que el aval no funciona como una subvención. Se trata de una garantía que impulsa la concesión de préstamos hipotecarios con tasas de financiación más elevadas, facilitando la compra a quienes pueden hacer frente a la hipoteca pero carecen del ahorro suficiente para la entrada inicial.
Contexto y perspectivas
Este programa está especialmente dirigido a compradores jóvenes o familias que cumplen los criterios establecidos y que, pese a poder afrontar la hipoteca, encuentran complicado reunir el dinero ahorrado para la entrada inicial. La medida llega en un momento en que el mercado hipotecario experimenta una ralentización, en parte debido al endurecimiento de las condiciones crediticias.
La Comunidad de Madrid ha complementado esta ampliación del programa con una inversión de 25 millones de euros para el año 2026, con el objetivo de incentivar el acceso a la vivienda y ayudar a la población a superar barreras económicas.
En definitiva, esta iniciativa supone un paso adelante para ampliar la accesibilidad a la vivienda en la región, adaptándose a las nuevas demandas y dificultades del mercado inmobiliario, y brindando un apoyo concreto y diferenciado según la edad y situación familiar de los compradores.
Imagen: Luis Quintero vía Pexels