El auge de los ingenieros desplazados: el papel clave en la expansión de la inteligencia artificial

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La figura del ingeniero desplazado, conocido en inglés como forward deployed engineer (FDE), está recuperando protagonismo tras convertirse en un rol esencial para la adopción práctica de la inteligencia artificial (IA) en el sector empresarial. Esta tendencia cobra especial fuerza en los últimos meses, cuando grandes compañías tecnológicas han reforzado su contratación y reorganización para acelerar la integración real de sus productos basados en IA.

Google impulsa la contratación exprés de FDEs

Google ha decidido duplicar su apuesta por estos ingenieros, simplificando notablemente su proceso de selección. Según ha comunicado Thomas Kurian, CEO de Google Cloud, la compañía ha creado un nuevo equipo enfocado en IA dentro de su división de mercado, que reclutará numerosos FDEs para abordar los retos de despliegue de soluciones avanzadas.

El cambio principal es una reducción de entrevistas: de las habituales cuatro a seis sesiones que se extendían durante semanas, ahora sólo se requieren dos entrevistas concentradas en dos días, reflejo de una urgencia por cubrir estos puestos.

OpenAI crea una empresa independiente para despliegue de IA

OpenAI ha anunciado la constitución de la OpenAI Deployment Company, una entidad independiente con una valoración de 14.000 millones de dólares financiada con 4.000 millones de capital privado por fondos como TPG y Advent, sin que OpenAI actúe como inversor sino como socio.

Esta compañía estará centrada en contratar FDEs cuyo cometido será colaborar estrechamente con líderes empresariales y equipos operativos para identificar las áreas donde la IA puede tener un impacto decisivo, rediseñar infraestructuras y procesos críticos y transformar esas mejoras en sistemas sostenibles.

De esta forma, OpenAI podrá concentrarse en la innovación y desarrollo de modelos de inteligencia artificial, mientras esta filial y sus ingenieros se encargan del despliegue y atención a clientes.

Como parte de esta estrategia, OpenAI ha adquirido Tomoro, una empresa de IA con sede en Reino Unido y 150 FDEs distribuidos en Europa, Asia y Australia, que será la primera adquisición formal de la nueva compañía de despliegue.

Anthropic sigue el modelo de externalización

En una línea similar, Anthropic también ha creado una entidad externalizada para sus FDEs, con inversión de fondos como Blackstone, Hellman & Friedman y Goldman Sachs. Aunque los detalles aún son escasos, este negocio trabajará con empresas medianas para integrar su modelo Claude en operaciones empresariales claves, aumentando probablemente la venta de «tokens» de IA.

Del ingeniero desplazado al consultor especialista en IA

Estos nuevos roles de FDE se parecen progresivamente a puestos de consultoría o arquitectura de soluciones, actuando como integradores que operan en contacto directo con el cliente pero desde entidades separadas de las responsables del desarrollo del producto de IA.

Antiguamente, los FDE combinaban ingeniería de plataformas, desarrollo de software y solución técnica aplicando tecnología en entornos reales, pero ahora se tienen que enfrentar al desafío de integrar sistemas complejos con poco soporte, mucha ambigüedad y la obligación de gestionar relaciones y expectativas del cliente.

Un ejemplo de la descripción del puesto en Google Cloud explica el perfil requerido:

«Eres un constructor incrustado que conecta las vanguardias de los productos de IA con la realidad del entorno productivo en cliente. No eres un asesor externo tradicional, sino un innovador que participa tanto en arquitectura como en codificación, depurando y entregando soluciones personalizadas en el entorno del usuario. Trabajas con autonomía, afrontando obstáculos técnicos y de integración, y actúas como un canal crucial para retroalimentar a Google Cloud con insights reales sobre el terreno.»

En la práctica, esto podría traducirse en una jornada laboral en la que un 25 % de la actividad consiste en programación, un 50 % en tareas de integración y resolución de problemas técnicos y otro 25 % en reuniones y gestión de clientes, junto con tareas administrativas.

¿Quiénes encajan en esta posición?

Este tipo de funciones puede resultar atractivo para profesionales en etapas iniciales de su carrera que buscan experiencia en compañías de renombre como Google y para aquellos que disfrutan trabajando de manera autónoma, resolviendo incertidumbres y liderando proyectos hasta su finalización.

Sin embargo, puede ser menos atractivo para desarrolladores con experiencia, que prefieren construir sistemas bien diseñados y de largo plazo, trabajar en entornos colaborativos y con ciclos de desarrollo extensos.

Implicaciones para el mercado laboral de la ingeniería

Un aspecto clave es que en modelos como el de OpenAI y Anthropic, los FDEs son contratados por empresas externas, por lo que su remuneración y oportunidades de revalorización en la compañía matriz son limitadas. Esto los convierte en una fuerza laboral menos «central» que en Google, donde estos ingenieros sí reciben compensación vía acciones de la compañía.

Esta externalización indica que las empresas prefieren mantener el desarrollo de productos en un núcleo propio, mientras que el despliegue y la personalización a clientes se delega a compañías satélites.

Oportunidad para nuevos graduados en ingeniería

Según Aaron Levie, CEO de Box, este tipo de posiciones puede ser una valiosa puerta de entrada al sector tecnológico para recién titulados, quienes deben aspirar a dominar no sólo los fundamentos técnicos, sino también tener capacidad de resolución compleja de problemas, visión sistémica y un fuerte sentido de negocio.

Actualmente, un gran número de empresas tecnológicas, consultoras y organizaciones de todos los tamaños buscan profesionales capaces de integrar agentes inteligentes, manejar códigos de comando, interfaces de línea de comandos y habilidades técnicas relacionadas con IA.

Como resultado, esta modalidad abre nuevas vías para que los recién llegados accedan a roles bien remunerados y con exposición a proyectos de vanguardia, en un momento en que cobra fuerza una demanda creciente y globalizada de talento especializado en integración y despliegue de inteligencia artificial.

Perspectivas del sector

El papel de los FDEs será fundamental en la aceleración de la adopción de la IA, ya que facilitan y agilizan la implementación de soluciones que son rentables para los laboratorios de investigación, los proveedores de tecnología y las empresas usuarias, tanto del sector de IA como de otros ámbitos que busquen impulsar su transformación digital.

Así, la relevancia de estos roles ha sido una de las tendencias más destacadas en la tecnología durante 2025 y es probable que este crecimiento continúe durante 2026, especialmente en un mercado que demanda profesionales versátiles capaces de adaptar la inteligencia artificial a entornos productivos variados y complejos.

Sin embargo, para ingenieros senior que prefieren la elaboración de sistemas robustos y el desarrollo tradicional, este tipo de trabajo puede percibirse como un retroceso hacia funciones más consultivas, alejadas del desarrollo puro de productos.

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